Las 10 mejores cosas que puedes hacer por tu intestino en 2026
La salud intestinal es la base de cómo te sientes cada día. El intestino juega un papel importante en la digestión, los niveles de energía, el sistema inmunológico e incluso el estado de ánimo. Sin embargo, muchas personas solo prestan atención a su salud intestinal cuando aparecen molestias.
¿Quieres cuidar conscientemente tu digestión en 2026? Estas son las 10 mejores cosas que puedes hacer por tu intestino.
1. Construye una base sólida con la alimentación
Todo empieza con lo que comes. Una alimentación variada, rica en verduras, frutas, fibra y proteínas, favorece una digestión saludable. Intenta limitar los alimentos ultraprocesados y presta atención a lo que tu cuerpo tolera mejor.
👉 Si tienes un intestino sensible, puede ser útil estructurar tu alimentación, por ejemplo con un enfoque bajo en FODMAP.
2. Mantente bien hidratado
El agua es esencial para una buena digestión. Ayuda a mantener las heces suaves y favorece el tránsito intestinal. Beber poca agua puede contribuir al estreñimiento y a las molestias digestivas.
Consejo: empieza el día con un vaso de agua y bebe de forma regular a lo largo del día.
3. Muévete con regularidad
La actividad física estimula el movimiento natural del intestino (peristaltismo). No es necesario hacer ejercicio intenso: caminar, ir en bicicleta o realizar entrenamiento ligero ya puede beneficiar a tu digestión.
4. Prioriza el descanso y la relajación
El estrés y la tensión influyen directamente en el intestino. El intestino y el cerebro están estrechamente conectados a través del eje intestino-cerebro. Por eso, dormir bien y relajarse son partes fundamentales de una buena salud intestinal.
5. Apoya tu microbiota intestinal
La microbiota intestinal está formada por miles de millones de bacterias que ayudan a la digestión y protegen el intestino. Las fibras prebióticas (presentes en verduras y cereales) y los alimentos fermentados pueden ayudar a mantener un buen equilibrio.
No todas las personas toleran los mismos alimentos, así que observa qué funciona mejor para ti.
6. Sé consciente con el consumo de alcohol
El alcohol puede irritar la mucosa intestinal y alterar el equilibrio de la microbiota. Beber menos —o no beber— le da a tu intestino la oportunidad de recuperarse. Iniciativas como Dry January suelen mostrar cuánto puede marcar la diferencia.
7. Come con atención
Comer rápido, en grandes cantidades o sin masticar bien puede empeorar las molestias digestivas. Comer con calma, masticar bien y escuchar las señales de hambre y saciedad ayuda a la digestión.
8. Presta atención al tamaño de las porciones
Incluso los alimentos saludables pueden causar molestias si se consumen en grandes cantidades. Esto es especialmente importante en personas con digestión sensible o sensibilidad a los FODMAP. Pequeños ajustes en las porciones pueden marcar una gran diferencia.
9. Considera un apoyo específico
En algunos casos, un apoyo adicional puede ser útil, por ejemplo en presencia de intolerancias alimentarias específicas. Las enzimas digestivas pueden ayudar a descomponer ciertos nutrientes como la lactosa, la fructosa u otros carbohidratos.
Este apoyo debe ser siempre complementario y no sustituir una base sólida.
10. Conoce mejor tu propio intestino
Cada intestino es único. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Observar lo que comes y cómo te sientes te ayudará a reconocer patrones y a tomar decisiones conscientes que se adapten a tu cuerpo.
Para terminar
La salud intestinal no se trata de perfección, sino de equilibrio. Al trabajar paso a paso en una base sólida y añadir apoyo cuando sea necesario, puedes darle a tu intestino en 2026 la atención que se merece.
¿Quieres saber más sobre cómo apoyar tu salud intestinal? En nuestra web compartimos consejos prácticos, artículos y productos adaptados a distintas necesidades.
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