3 consejos para vivir con intolerancia a la lactosa
Aunque rara vez es peligrosa, la intolerancia a la lactosa es una afección común. Más de un tercio de la población europea padece malabsorción de la lactosa, condición que puede conducir a una intolerancia a la lactosa en toda regla. Incluso las estimaciones más bajas sugieren que hasta un 12% de los europeos padecen oficialmente una intolerancia a la lactosa.
Los síntomas de la intolerancia a la lactosa pueden ir desde la hinchazón hasta los calambres, las náuseas, los gases e incluso la diarrea. Con tanta gente luchando contra este problema digestivo tan común, es importante entender las formas en que puede manejarse adecuadamente. He aquí algunos consejos para ayudar.
1. Utilizar un suplemento dietético
La intolerancia a la lactosa se debe a la falta de enzimas digestivas. En concreto, el intestino delgado no crea suficiente cantidad de la enzima llamada lactasa.
Una forma fácil de resolver este problema es complementar la dieta con más enzimas. Intoleran tiene una gama de enzimas digestivas que ayudan al cuerpo a descomponer diferentes alimentos problemáticos.
Varios de ellos se agrupan en nuestra línea de suplementos de lactasa. Estos abordan las deficiencias de enzimas digestivas de una persona con intolerancia a la lactosa. Pueden tomarse antes de una comida, incorporarlas a la hora de hacer repostería o incluso utilizarse las cápsulas de once a day para un apoyo digestivo completo.
2. Sustituir a determinados productos lácteos
Una forma habitual de tratar la intolerancia a la lactosa es reducir de la dieta cualquier lácteo o producto que la contenga.
La buena noticia es que no es necesario abandonar la leche por completo. Por el contrario, en la web de Adilac, por ejemplo, hay un buscador de productos que permite localizar aquellos que son aptos para alguien con intolerancia a la lactosa, incluyendo:
- Yogur y otros productos fermentados.
- Leche de cabra.
- Quesos curados.
- Leche y productos lácteos con etiqueta sin lactosa
Es importante señalar que reducir la leche de tu dieta puede provocar una falta de nutrientes clave como la vitamina D y el calcio. Asegúrate de tomar suplementos o comer alimentos que solucionen estas carencias.
3. Probar los probióticos
El intestino es un área de la salud que recibe más atención cada año. Muchos relacionan la salud intestinal con otras áreas del cuerpo, como el cerebro. Cultivar un intestino sano es importante para todo el mundo, especialmente para las personas con problemas digestivos preexistentes.
Los probióticos son un suplemento común que puede ayudar a mantener una buena salud intestinal. Pueblan el intestino con bacterias buenas que proporcionan equilibrio y bienestar.
La Clínica Mayo también señala que los probióticos pueden ser una forma de tratar la intolerancia a la lactosa. La adición constante de una dosis fresca de cultivos activos en el intestino ya es una forma común de tratar problemas como el síndrome del intestino irritable. También puede ayudar a digerir la lactosa.
Volver a disfrutar de la vida (incluso con intolerancia a la lactosa)
No hay necesidad de renunciar a la comida sólo porque tengas una intolerancia alimentaria. Hay muchas formas de adaptar tu dieta sin dejar de disfrutar de los alimentos que te gustan. Además, los suplementos como las enzimas digestivas y los probióticos pueden ayudar a tu cuerpo a funcionar sin frenar tus deseos culinarios.
Lo importante es que te tomes el tiempo necesario para considerar tu situación y encontrar las mejores soluciones para ti. Utiliza algunos o incluso todos los consejos anteriores para devolver una deliciosa sensación de paz a tu vida diaria.