Dulce de Pascua sin lactosa: leche frita
La leche frita es uno de esos dulces tradicionales que no pueden faltar en Semana Santa. Sin embargo, cuando hay intolerancia a la lactosa, sensibilidad al gluten o problemas digestivos, no siempre resulta fácil disfrutarla sin molestias. Aun así, con pequeños ajustes, es posible seguir preparando este clásico y seguir disfrutándolo.
En esta versión utilizamos leche sin lactosa y almidón de maíz en lugar de harinas con gluten, además de una elaboración más ligera que facilita la digestión. Se trata de una receta elaborada por comiendobien.es que mantiene el sabor de siempre: te recordará a la leche frita tradicional, pero en una versión mucho más ligera y fácil de tolerar.
Ingredientes
- 1 litro de leche sin lactosa
- 100 g de almidón de maíz (maicena)
- 2 yemas de huevo
- Edulcorante equivalente a 120 g de azúcar
- Piel de limón
- 1 ramita de canela
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para rebozar:
- Almidón de maíz
- Dos huevos
- Canela (opcional, puedes mezclarla con edulcorante)
Procedimiento
- Primero, calienta casi toda la leche en un cazo, reservando aproximadamente un vaso. Añade la piel de limón, la rama de canela y la esencia de vainilla y, cuando empiece a hervir, retira del fuego y deja infusionar durante unos 10–15 minutos para que tome bien el aroma. Después, cuela la leche para retirar los sólidos.
- En el vaso de leche que habías reservado, disuelve bien el almidón de maíz. En otro bol, mezcla el edulcorante junto con las yemas de huevo y, a continuación, incorpora esta mezcla al vaso con la leche y el almidón, removiendo bien para evitar grumos.
- Vuelve a poner la leche infusionada al fuego y, cuando esté caliente, incorpora poco a poco la mezcla anterior sin dejar de remover. Cocina a fuego medio, removiendo constantemente, hasta que espese y tenga una textura similar a unas natillas muy densas.
- Una vez lista, vierte la mezcla en un molde previamente engrasado o forrado, alisa la superficie y deja enfriar a temperatura ambiente. Después, introduce en la nevera durante al menos 3–4 horas, o preferiblemente de un día para otro, hasta que esté bien cuajada.
- Cuando esté firme, corta la masa en porciones. Pasa cada pieza primero por almidón de maíz y luego por huevo batido.
- Puedes freírlas en aceite caliente hasta que estén doradas por fuera o prepararlas en freidora de aire u horno. En freidora de aire, cocínalas a 180 °C durante 10–12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo para que se doren de manera uniforme. En horno, colócalas sobre papel vegetal y hornéalas a 200 °C durante unos 15–20 minutos, también girándolas a mitad de cocción.
- Antes de servir, espolvorea con canela y un poco de edulcorante.
Consideraciones FODMAP
Esta receta es, en general, bien tolerada dentro de una dieta baja en FODMAPs, siempre que se respeten ciertos aspectos clave.
La leche sin lactosa es apta, ya que la lactosa ha sido descompuesta en glucosa y galactosa, evitando así problemas digestivos asociados a este FODMAP. El almidón de maíz (maicena) no contiene FODMAPs, por lo que es una opción segura y muy utilizada en este tipo de preparaciones.
Las yemas de huevo tampoco contienen FODMAPs, y el uso de edulcorantes dependerá del tipo elegido. Es importante evitar polioles como sorbitol o manitol, así como edulcorantes con inulina o fructooligosacáridos. Opciones como stevia pura, eritritol (en pequeñas cantidades) o sucralosa suelen ser mejor toleradas.
En cuanto a los aromatizantes, la piel de limón, la canela y la vainilla son seguros en las cantidades utilizadas en la receta.
Aunque la fritura no implica un aumento de FODMAPs, en personas con intestino sensible (SII, SIBO o disbiosis) puede resultar más pesada a nivel digestivo. Por ello, para mejorar la tolerancia, se recomienda optar por versiones más ligeras utilizando la freidora de aire o el horno en lugar de freír en aceite.
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